
600 años antes de que Colón llegase a lo que más tarde sería América, vikingos de 4 metros ya hacian de las suyas (que cabrones ellos) contra unos inofensivos indigenas. Suerte que los malos pierden a un niño, que ya de mayor interpretado por Eomer, el de El señor de los anillos, se hace de los buenos y va plantando cara uno a uno a todos las tropas vikingas.
Para mi es una mezcla entre bailando con lobos y Acorralado; demasiados saltos, carreras, luchas y ostias varias para mi gusto, tanto que llega un momento que no sabes quienes son los buenos y quien los malos.
LO BUENO: Si te gustan las fantasmadas sin sentido, se puede pasar un rato entretenido.
LO MALO: Me gustaría saber porque a los indios les ponen tan pazguatos y a los vikingos tan tochos y cabrones
NOTA: 5




1 comentario:
Truñaco, no los Vikingos tenían que ser tan malos ni os indios tan pazguatos.... Truñaco. Lo único búeno cuando caen en el desfiladero y si: fijo que pasaría eso....
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